Los procesadores de Intel se llaman Core i3, i5, i7 o i9, y los de AMD, Ryzen 3, 5, 7 o 9. Mientras más alto el número, más rendimiento. Pero la generación también cuenta: un Core i5 reciente rinde más que un Core i7 de varias generaciones atrás.
En Intel, la generación son los primeros dígitos del modelo: un i5-10210U es de 10.ª generación y un i5-1135G7, de 11.ª. Las letras al final indican el tipo: U es de bajo consumo (laptops delgadas y de batería larga) y H es de alto rendimiento.
Para instalar Windows 11 de forma oficial, Intel pide 8.ª generación o posterior. Microsoft terminó el soporte de Windows 10 el 14 de octubre de 2025, así que una 8.ª generación es un buen punto de partida.
La RAM es la memoria con la que la laptop trabaja varias cosas a la vez: pestañas del navegador, hojas de cálculo, videollamadas.
Revisa en la ficha si la memoria es ampliable: algunos modelos permiten agregar más después.
El SSD guarda la información en memoria flash: la laptop enciende en segundos, abre los programas más rápido, no hace ruido y resiste mejor los golpes. El disco duro (HDD) es más barato por gigabyte, pero es más lento y más frágil.
Para el uso diario conviene un SSD. De capacidad, 256 GB alcanzan para oficina y escuela; si guardas muchas fotos, videos o programas pesados, busca 512 GB o más.
| Uso | Procesador | RAM | Almacenamiento |
|---|---|---|---|
| Oficina y escuela | Core i3 o i5 (o Ryzen 3 o 5), 8.ª generación o posterior | 8 GB | SSD de 256 GB |
| Diseño y edición | Core i5 o i7 (o Ryzen 5 o 7) reciente | 16 GB | SSD de 512 GB o más |
| Juegos | Core i5 o i7 (o Ryzen 5 o 7) con tarjeta de video dedicada | 16 GB | SSD de 512 GB o más |
Son referencias generales: si trabajas con programas muy exigentes, revisa los requisitos de cada uno.